2011-03-23

No firmes

Paternidad. En colaboración, es un laburo infame. A tiempo completo, es filicidio.

Alabada sea entonces la escuela, alabados sean los amigos, alabadas sean la hermana mayor y su fiel amiga.

Y pueda el demonio darme la visión de lo que pasa en sus cabezas. Rara vez lloraron, muchas recordaron a la madre en alta voz: desconozco cuándo supieron que les iba a durar poco. No me gasto en hacerles notar las ruinas de mi corazón: es tan probable que encontraran en ellas amor como otros sentimientos menos caritativos aún, si esto fuera posible.

Que visiten los textos de la madre; que contemplen sus dibujos; que lean su biblioteca, que es también mía por fusión y cruza, de volumen en volumen. Que me lean a mí cuando haya desconocido a todos los que fui y al que soy ahora.

Que sean lo que quieran, y felices si les cuadra.

Pero que me dejen mis ruinas. Tanto lo que fue como lo que pudo ser merecen un monumento, por humilde e inadecuado que resulte.

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