2009-11-10

Qué país generoso (XIV): Indirecta

¿Cuántos vándalos habremos de mutilar --o directamente, ejecutar-- para que los beneméritos y sufridos empresarios del transporte* instalen** cinturones de seguridad en cada asiento y, para los recorridos de media y larga distancia, baños en cantidad suficiente a tantos o cuantos pasajeros?

Empecemos. Vayan tirándolos de a uno, y si quieren mechar la fila con algunos practicantes de la violencia directa contra las personas***, tanto mejor para la convivencia en la áspera ciudad.


Raro, tengo como titulo provisorio para ésto Lucero matutino. Vaya a saber qué bicho me habría mordido.

(*) Incluídos en esto dueños de coches de alquiler.

(**) O no retiren.

(***) No, el que corta una calle o ruta no cualifica en ninguna de estas categorías. Si necesita que se lo expliquen, váyase a otra parte.

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4 Comments:

Blogger Severian said...

Siempre pense que el problema, además de la ausencia de cinturones, es la deficiente sujeción de los asientos al piso del vehículo. Por lo menos en los casos que me ha tocado ver, dicha chapuza se logra con dos pares de bulones berretas de esos que se cortan con sólo mirarlos fuerte.... es decir que en caso de accidentes, además de estampados contra el asiento de adelante, los pasajeros resultan ensanguchados por todos los asientos de atras.

Pensé que era puro delirio mío, hasta que una vez leyendo una revistita de esas que compra mi suegro (si tiene suegro sabe de lo que le hablo: revista "sobre ruedas" o algo así, de esas en las que uno no espera nada demasiado serio salvo un pasatiempo para el retrete y un posible auxilio posterior en caso de ausencia de papel) encontré un estudio protocientífico interesante. Habían verificado el tipo de bulón usado en varias líneas interurbanas vernáculas para asegurar los asientos al piso, habían medido el esfuerzo transversal soportado por ese bulón, y lo habían comparado con la fuerza necesaria para frenar una masa de 70 kilos de 100 a 0 km/h en cien metros.... Es decir, un trabajito bastante serio hecho con muy poca plata, se notaba por ahí algún estudiante de ingeniería bancándose los estudios con periodismo fierrero part time. En fin ¿hace falta que le cuente que tan desalentadores eran los resultados?

Simplemente no deberían patentarse vehículos sin los estamentos de seguridad mínimos. No es cosa de los empresarios (que son corruptos por definición ¿vió la lína 202 vendiendo monedas a 11$ los 10$ en la estación de LP? ¡que creatividad para el afano, por farol!), sino de la Secretaría de Transportes.

23/11/09 00:49  
Blogger dolmancé said...

Estimados,

Me parece que pierden de vista el verdadero problema.

Instalar cinturones en los asientos de los colectivos es total y absolutamente inviable por una sencilla razón: Haría demasiado evidente la vulnerabilidad de los que viajan parados.

La descarnada guerra de culos que se libra cada mañana en los atestados bondies cobraría una dimensión más violenta aún (si es posible imaginar mayor violencia que la de variopintos traseros disputándose las escasas posibilidades de aplastarse contra un mullido asiento durante 45 min promedio). Ya no sería el derecho a viajar sentados: sino a viajar seguros (con toda la connotación de que esa palabrita tiene hoy en día en las conciencias aturdidas de lagente)

Por más simbólica que sea la seguridad (de acuerdo a los desalentadores resultados del estudio que menciona seve) el sólo hecho de tenerla-yo-y-el-vecino-no, haría del transporte público una catástrofe mayor aún de lo que es. (Y digo catástrofe en lugar de tragedia, porque para tragedias hacen falta virtudes)

El cinturón simplemente no puede estar ahí: Recuerda lo precario e inestable de la existencia. Nos devela nuestra condición de ganado.

23/11/09 23:19  
Blogger Peste said...

Asi es: estamos entre el escabio del laburante y la pastilla roja de Morpheus. Alcoholico voy en camino de ser, asi que quiero probar las otras drogas mientras pueda distinguir sus efectos del delirium tremens.

23/11/09 23:37  
Blogger dolmancé said...

Bueno, considerando que mueren, por día, en la Argentina:

22 personas por accidentes de tránsito.
5 personas por homicidio doloso ("inseguridad", según la prensa).

Te recomiendo la pastillita que Zizek le reclama a Morpheus: “I want a third pill. I want a pill that would enable me not to perceive the reality behind the illusion, but the reality in illusion itself.”

23/11/09 23:58  

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