2009-04-04

Idioléxico (XXVI): Códigos

Whether 'tis nobler in the mind to suffer
The slings and arrows of outrageous fortune,
Or to take arms against a sea of troubles,
And by opposing end them?

¿Y si las circunstancias, o la propia predisposición, no permiten tomar las armas? ¿Tendrá que quedar la batalla no representada, el presupuesto de efectos especiales intocado?

No, si se comulga con el concepto romántico de lo irreversible --que poco tiene que ver con la termodinámica, salvo en un descarado saqueo de conceptos, que van de tener una vida independiente derecho a la parrilla, a servir de manjar en el banquete de los salvajes.

Entienden éstos, siguiendo a Lévi-Strauss*, que hay una manera destructiva de hacer las cosas, que es moderna e industrial, en el peor sentido de ambos términos, y una reciclable, si se quiere, y hasta ecológica**. Que en algún lugar doblamos hacia un callejón sin salida, y que nos estamos fregando la vida***. Y que, entre tanto, necesitamos liberar la presión por alguna parte: de ahí tanta violencia, s*xo, paja, lágrimas.

O sea, que los cerdos nos han convertido en calderas, y mejor que cuidemos nuestras preciosas válvulas de seguridad, o cosas horribles nos pasarán.

Cosas tan horribles como aprender, por ejemplo. Como quedarnos marcada la consciencia, o como arrugarnos visiblemente. Como quedar sentados en un rincón, rascándonos las cicatrices con un cuchillo. O que decidamos que al mundo le hace falta un monumento, una carretera, o un puerto. Un horrible estacionamiento de vidrio...

J*danse mucho. Somos grafómanos, y lo que no podamos escribir en palabras, lo haremos en estructuras, visibles o no --y esto último no es negociable con los de sensibilidad delicada.


Acentuaré y formateare cuando tenga tiempo. Se lee, ¿no? Hecho, y corregidos errores varios. El laburo en máquina de alquiler, y en tiempo robado a otras obligaciones, es insalubre para el autor y para la obra.

(*) Montones de referencias a partir de los términos de búsqueda que podrán fácilmente imaginar. Vayan por Google Scholar si no quieren ahogarse en spam.

(**) Yo destilo, tú fraccionas, el cornudo de más allá le falta el respeto a nuestra madre...

(***) Cosa que pueda ser cierta, pero el demonio está en los detalles, y pocas disputas tan deliciosas hay como las que se entablan sobre la identificación (grosera o precisa, todo es relativo a la concentración de alcohol en sangre) de la bifurcación fatal.

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