2009-04-08

Cuando el río suena

... take a luxury and make it into a commmodity.

(Paul Graham, Ideas for Startups (2005))

Pueda que sepa usted, oh lector, cómo el automóvil pasó de ser un carruaje novedoso para tipos que ya tenían todo, a necesidad y pilar de populismos de derecha. Si no, en una palabra se lo resumo: tecnología. Y no, no es un fetichismo indisimulado: ¿qué es el chofer de un taxi sino un apéndice robótico del vehículo?

Bueno, se me ocurren otras cosas, pero poco tienen que ver con lo que me hace arder el c*lo hoy, que es que los determinismos --que tan caros son a los escritorzuelos-- no son tales: más no implica mejor. En Tokyo se lo pueden decir. En New York también. Pregúntele a un porteño si le da el estómago.

Más ancho de banda, por ejemplo (video) no es mejor que menos (audio). Es distinto. Sirve para otras cosas. Para vigilancia, le pasa el trapo: para contar una historia... ahí está el clásico que se arma con cada adaptación cinematográfica, el nunca superado El Libro versus La Película, y que siempre termina en divisiones. Y se sabe que la única aplicación verdaderamente popular del chat con cámara es el cibers*xo: para lo demás, hasta el SMS, telegrama de los analfabetos, sirve, y la voz cumple ampliamente. Que vengan los hologramas de Star Wars a desmentirme.

Y más "estructura" no mejora automáticamente cualquier texto: los hipervínculos no son la panacea. Muchas veces hacen daño, no sólo al documento, sino al que lo consume.

Los ejemplos están relacionados. No, lo de la interactividad es un verso, y en todo caso, que de eso hable el amigo que me pudrió la cabeza con esto, que es experto. La imagen en movimiento y los hipertextos pueden ser herramientas admirables (¿que sería del teatro y la danza, y de las obras de referencia, respectivamente, sin ellos?), pero son pozos sin fondo para la atención del que no conoce la concentración voluntaria, del que no tiene una disciplina intelectual, y del que no usa un método en su aprendizaje. El que no sabe leer linealmente, no puede estudiar buscando en Google, así como el que no sabe interactuar socialmente mal puede empezar a hacerlo con un telefonito*.

Hasta acá el planteo, que no me es original. Y hacia el final creo que empiezo a acercarme a una frontera. No sé bien qué hacer para empezar a salir del desastre cultural en que nos hemos metido, pero sí que no se han pensado bien las interdependencias en nuestro acervo cultural --o en la forma de éste que tratamos de transferir formalmente en las escuelas. Es sabido que para pilotar un avión no se precisa saber manejar coches, pero pruebe usted enseñarle programación de computadoras a quien no sepa leer y escribir razonablemente una lengua humana, o a quien no haya tenido una exposición a conceptos matemáticos, y después me cuenta.

Algo me dice, y desde más profundidad que en otros momentos, que las formas antiguas de la palabra --la tradición oral, el libro-- distan mucho de estar obsoletas, y que la Wikipedia no reemplaza a la oncena edición de la Británica; que la regla de cálculo nunca debió desaparecer de las escuelas; que la aritmética y el álgebra no deben ser provincia de unos pocos expertos; y que la mnemotecnia no es una empresa risible.

Allá, donde se oye el ladrido de un ovejero italiano, un amigo está tratando de explicar por qué las burocracias a que estamos acostumbrados son parásitos y no simbiontes, ante manifestaciones de incomprensión que resultarían conocidas a un socialista atrapado bajo el Ancien Régime. Espero no recibir aquí ingenuos que se demoren en explicarme los beneficios de la llamada cultura digital, porque no hablo de eso, sino de una incultura, o subcultura, que usa los medios de que disponga para perpetuarse.


Especial agradecimiento al amigo que prefiero no identificar por ahora --salvo que él se presente en los comentarios--, y que se arrancará los pelos a mechones a poco de recibir esto.

(*) Razón suficiente para que la edad del celular sea la misma del alcohol, del volante, del voto, del matrimonio, de la guerra... Bah. ¿A quién quiero convencer?

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5 Comments:

Anonymous Dan said...

Bueno, sí, de eso hemos hablado, ¿eh, señor? De que los hipervínculos, corazón y alma de Internet, tienen su lado siniestro: quienes crecieron utilizando Internet como fuente de conocimiento, no parecen capaces de retener información relevante ni de formar opinión profunda, porque sus mentes saltan de una cosa a otra sin detenerse lo necesario en ninguna, pues así están educados por la gran red mundial. Nada necesitan saber, porque todo está en "Google". Nunca terminan de leer un texto porque se dispersan a través de los hipervínculos. Me pasaba a mí mismo, hasta que me di cuenta de que mi cabeza, ya de por sí sufrida y quemada, no lograba nada después de horas de navegación; sólo me quedaba una sensación de haber estado ahí, pero sin llegar a ninguna parte. Una sensación clara de caos de información, de superabundancia pero, al mismo tiempo, de nada. Info dispersa, pensamientos salpicados de otros pensamientos que sólo deberían ser a los procesos cerebrales y no una operación forzada por mis saltos de lectura. El mundo se está yendo a la mierda. Y, lamentablemente, aunque ayer, señor, dije que la solución sería apagar la red... sabemos que es una utopía. Que Internet llegó para quedarse, como llega la muerte.
Y entonces dijimos, le recuerdo, que qué lindo sería un mundo sin Internet. Todos recuperaríamos nuestros amigos reales, nos juntaríamos más, volveríamos a pensar más allá del individualismo, tendríamos que buscar conocimiento en libros, bibliotecas, espacios de arte y nueva cultura. Utópico, pero lindo como la gran puta.

8/4/09 10:34  
Blogger Peste said...

Alfombra roja para mi amigo, el pudrecabezas!

Interesara saber a los de arafue, quizas, que tiene usted hechas sobre este particular observaciones cuidadosas, y que sus ideas sobre las causas han sido maduradas a lo largo de a#os de experiencias jodidas, que esto no es una inspiracion de cafetin. Dejo en sus manos poner por escrito todo eso, si le resulta: no estamos escribiendo un libro, despues de todo.


sólo me quedaba una sensación de haber estado ahí, pero sin llegar a ninguna parte.


Asocio eso al peculiar cansancio que conlleva mirar vidrieras, que es el asociado a aguantar la postura y a repasar docenas de veces los items de una o dos listas, con variaciones. No se usted, a mi tambien me ha pasado --en los peores casos, buscando algo concreto--, y me tengo que deshollinar la mente de algun modo al dar por terminada la sesion.


... pensamientos salpicados de otros pensamientos que sólo deberían ser a los procesos cerebrales y no una operación forzada por mis saltos de lectura.


Ese es el verso de la interactividad del que me quejo. Ahi esta el huevo y no lo pise. Y no estoy hablando del caso en que el conjunto de informacion es objetivo, tecnico, duro y fibroso sino, como usted, de esas mezcolanzas de opinion, material introductorio o de contexto, descripciones pregnantes, anecdotas, filosofia barata y, si queda lugar, un pu#ado de datos que encajarian bien en mucho menos espacio.

Cualquier semejanza con lo que aqui escribo es.. una desgracia, que se yo.

La solucion es apagar la Red, indudablemente, aunque sean apagados locales y personales. Eso es lo que me interesa: definir una via media. Entre otras cosas, porque sabemos que siempre nos las arreglaremos para cagarnos la vida, asi sea con un palito y dos c*jones, y entonces no creo nos venga mal disponer de cuantas herramientas podamos -- como opciones, y no como la manera oficialmente sancionada de hacer las cosas. El pensamiento unico, en cualquier de sus variantes y modos de aplicacion, me pone violento.

8/4/09 11:20  
Blogger Severian said...

El que no sabe leer linealmente, no puede estudiar buscando en Google

Estoy de acuerdo, y hasta que una computadora no pese medio kilo, tenga un monitor que funcione por reflexión de luz, se banque llevarla a la playa en micro o apoyarla descuidadamente sobre las mesas de la calle en un bar, y sea lo bastante barata como para no tentar la codicia de cualquier chorrito de ocasión, hasta entonces los libros seguirán ganando la partida.

Es sabido que para pilotar un avión no se precisa saber manejar coches, pero pruebe usted enseñarle programación de computadoras a quien no sepa leer y escribir razonablemente una lengua humana, o a quien no haya tenido una exposición a conceptos matemáticos, y después me cuenta.

Me parece que es ahí donde Ud da en el clavo. No es Internet la causa del problema, sino un sistema educativo que, si no ha sido diseñado con la explícita intención de lavar el cerebro de sus víctimas, ha degenerado hasta cumplir esa tarea a la perfección.

A modo de protesta ghandiana, hace unos años decidí limitar mi tarea docente a las materias de primer año, donde el esfuerzo intelectual es casi inexistente y cuando no tengo ganas de laburar puedo apagar la neurona y dedicarme a mirar culos. Pero esa protesta tiene una faceta de autoflagelación: el nivel de formación y madurez de los ingresantes a la universidad es paupérrimo.

La mayoría no es capaz de llevar adelante ningún pensamiento formal, ni de internalizar un algoritmo operativo para resolver un problemita de física elemental. Después de un curso de un semestre de duración de Física General I, el 80% de los estudiantes seguía intentando resolver los problemas "por iluminación", es decir sin someterlos a una serie de pasos ordenados mínimos y esperando la idea brillante que les diría qué formula usar y cómo hacerlo. La mayoría aprendían las fórmulas e intentaban usarlas. Pero lo hacían de un modo completamente azaroso y desordenado, que por supuesto siempre terminaba en un resultado equivocado.

....Y ni le cuento cuando me tocó dictar Algebra I. Empecé queriendo explicar los axiomas de Peano, y terminé lagrimeando para que entendieran que un axioma no es lo mismo que un teorema...

Lo divertido es que todo tiene un tono muy combativo, como si hubiera pulseada que ganar entre docente y alumno. Si pusieran en entender la mitad del esfuerzo que ponen en protestar porque no entienden, seríamos una fábrica de premios Novel. Supongo que eso sucede porque recién en esa instancia muchos se dan cuenta de que el secundario de mierda que tuvieron les robó años clave de su formación intelectual. Y claro, están enojados. ¡Pero ya es tarde, y la universidad no puede hacer nada para remediarlo!

...demoren en explicarme los beneficios de la llamada cultura digital, porque no hablo de eso, sino de una incultura, o subcultura, que usa los medios de que disponga para perpetuarse.

Je, no me haga soltar la cadena, que empiezo a putear y no termino mas. A modo de boton de muestra le cuento que de las decenas de formularios web (que no funcionan en Firefox ni Chrome), formularios digitales (en formato .exe ¡muerte a Linux!), formularios prediseñados de texto (en Word claro ¡viva Billy G!) y formularios con formato pre-estipulado, que me ha tocado llenar durante mi vida profesional ¡ninguno ha sido jamás compatible con ningún otro ni con su versión anterior! Es decir que todas y cada una de las veces he tenido que llenar todos los datos de nuevo.... ¡me sé de memoria mis datos biográficos más irrelevantes!

9/4/09 00:57  
Blogger Severian said...

Una anécdota y me voy: por allá por el 2004 un grupo de la UNLP consiguió sumar a su proyecto a un reciente premio novel. ¡Imagínese la frustración al descubrir que los formularios digitales de la Agencia no aceptan como miembro de ningún proyecto a nadie que no tenga un número de CUIL!

Lo peor fue la sorpresa que provocó la consulta telefónica ¡a nadie se le había ocurrido que los grupos incluyeran extranjeros! La amargura se disolvió ante la pregunta que llegó desde el otro lado de la línea: "¿y está naturalizado?"....

y entre carcajadas inventaron un número de CUIL...

9/4/09 01:18  
Blogger Peste said...

Lo del broli digital me hace saltar la cadena a mi. Figurese un ASIC que sea una PC en un chip (esta lleno, ni consultar catalogos quiero). Para la aplicacion propuesta, basta con comprimir en los milimetros cuadrados apropiados una PC estado del arte de hace quince a#os, mas una interfase USB. Producido en cantidad debiera salir dos mangos. El kit completo, armado con un LCD pasivo de ~ 150kpixels... que se lo puedo cobrar si pudiera vender tantos como celulares? Cincuenta pesos argentinos? No, claro que no, y la culpa no la tiene nadie. No, que conspiracion, no pasa nada aca, circulen, juira, vamos!

Los detalles sobre su tarea docente, sumados a los que me proveyo amablemente Dan, minan grandemente mi voluntad de considerar esa alternativa laboral. Solo podre restaurarla a los niveles de la epoca ingenua con una licencia de portacion --y con un acuerdo verbal con el due#o del establecimiento educativo que me emplee, claro.

Supongo que eso sucede porque recién en esa instancia muchos se dan cuenta de que el secundario de mierda que tuvieron les robó años clave de su formación intelectual. Y claro, están enojados.

Si. Definitivamente. Tuve la desgracia de iluminarme al respecto a mitad de camino, y nunca pude volver. Veo un programa de cualquier materia de secundaria y me broto. Si alzo un libro de texto, me da diarrea.

"La PC no es una maquina de escribir". Es el titulo de un libro (de dise#o grafico, desgraciadamente) que, si alguna vez entro al pais, debe haber sido destruido en la aduana, por un emulo del que ordeno la pira para "La cuba electrolitica".

a nadie se le había ocurrido que los grupos incluyeran extranjeros

Bueno, claro, son los brasileros los que nos consideran academicamente superiores. El burocrata de la Agencia, si llego a considerar el caso de los extranjeros, descarto el pensamiento en una fraccion de segundo: a que va a venir uno de afuera, habra pensado, salvo que tenga un fetiche masoquista kafkiano?

Si, no me diga: un cagatintas no piensa con palabras tan largas. Pero la imitacion de estilos no es lo mio.

9/4/09 07:58  

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