2009-01-11

Idioléxico (XXII)

--Ya me deben haber cortado una tajada de cerebro, porque hay algo que no entiendo

--Todo está aquí. En este contrato.

(Carlos Gardini, El libro de la Tierra Negra)

Un monigote tejido de mentiras es un mejor escudo que un cuerpo rotundo y sonoro: aunque amorfo, es flexible, esponjoso, ópticamente grueso. Los dioses nos guarden de ser la comedida voz de su consciencia. Nuestro trabajo es más bien cuidar el jardín en que las mentiras prosperan, vigilar las relaciones de su ecología, mantener la fertilidad del suelo, apenas innovar seleccionándolas por algun rasgo (la creación ex novo no es un ejercicio apto para inteligencias no emancipadas); practicar con botellas, con biósferas cerradas, donde graciosos autómatas demuestran con experimentos la habitabilidad potencial, o representan, traducidos a los términos de nuestra cultura, los trabajos y los días de seres que en el mundo han sido (o que al menos las crónicas atestiguan).

Sabemos el cruel instrumento que es la verdad. La belleza es infinitamente preferible a la verdad. Nosotros inventamos belleza. Fes, movimientos políticos, altos ideales, la creencia en el amor y la amistad. Todos son mentiras. (...) Quizás algun día hallemos una gran mentira que toda la humanidad pueda usar. Hasta entonces, mil pequeñas servirán.

(George R R Martin, The Way of Cross and Dragon)


Esto hubiera sido uno o mas Idioléxicos, pero ahora es estropajo para el c*lo de algun drogón apurado. A cada paso va quedando menos que quemar.

Labels:

0 Comments:

Post a Comment

<< Home