2008-09-18

Por qué hago un post técnico cada muerte de obispo

Hace unos años usaba un Slackware sin X*. Era la edición de bolsillo, que venía en un archivo ZIP: el filesystem era FAT, con atributos extendidos en un archivo que acompañaba a cada directorio. Llamaban UMSDOS al híbrido, y andaba. Si no oyeron hablar de él, es que desapareció junto con el kernel 2.2 (o 2.4, vaya a saber).

Mi principal herramienta de administración de sistema era un editor de texto (el del Midnight Commander: me mantengo al margen de las guerras de editores, y en 32 MB, con una pinchadura en las direcciones más altas, no podía uno hacerse el loco. Aparte la porquería era práctica --nunca lo tuve que usar en una terminal lenta).

Instalaba un programa muy de tarde en tarde, y más para ver como hacía lo que hacía que por necesidad.

El día que quise sincronizar mi reloj con el del NIST, me bajé un netdate(1) de no me acuerdo qué archivo de comp.sources.unix, lo compilé, le volé los símbolos de debugging, y salí andando. Estaba fechado en 1985.

Cuando no tenía ganas de compilar algo, y el binario aparecía en un RPM, usaba una pequeña herramienta para desarmarlo (que en aquellos tiempos no entendía de packages Debian, ni consideraba un header mas allá de los 32 kB, y no había adquirido un número de versión).

Un buen día tuve un mango para comprarme una máquina mejor, y me vino la mala idea de conseguirme un Fedora Core 2.

Anduvo, no diré que no, pero hoy en día, tras instalar decenas de b*ludeces inútiles, me he podrido de perseguir dependencias. Que lo mantenga Magoya. Y los package managers que se bajan la mitad de un repositorio completando una instalación, que los use algún otro: se parecen demasiado a las actualizaciones mágicas del tío Bill. Yo no me olvido de quién está a cargo de esta máquina, aunque a otros no les caliente.

Parafraseando a Rob Landley: estamos en mi cuarta década, estoy medio muerto, y se me acabó la paciencia imprescindible para la práctica de la nigromancia.

Máxime cuando se parece cada vez más al onanismo.


(*) La corrección política me exigiría que diera espacio a la otra postura. Háganse c***r a máquina. Diré, sin que se me presione, que es mejor que la GDI con que nos castigan desde cuando John Walker creía en Microsoft, y basta. Por otra parte, ni quiero pensar en lo que se me arruga cuando leo las exigencias de Apple para ese mismo rol.

¿CDs de rescate? ¿Quién precisa apestosos CDs de rescate? ¡Traiganmé, que lo achuro! Tom's Root and Boot servía para casi todo ("I do not use "Red Hat", please do not ask me questions about it. They are an 800 million dollar company for ?sake. Surely they have a phone number?"), y PAUD para el resto.

Por otro lado, sigo siendo muy facil para otras cosas, que entiendo son de menor consecuencia: veo que en YouTube un buen samaritano colgó once partes de "El tango en Broadway".

Labels:

0 Comments:

Post a Comment

<< Home