2008-09-23

Noonosología (VII): Amor a primera vista

Dice la infumable sabiduría popular que las apariencias engañan. Contraataca el sentido cínico de la vida que no, que si dice cua-cua, tiene plumas y membranas interdigitales, su comportamiento acuático es tal y cual, etc., es un pato y no hay vuelta que darle.

El justo medio siempre lleva las de curtirse. ¿Es raro que le conceda aquí sus cinco minutos de fama?

Pues no, vea. No sé ustedes, pero lo que es yo, voy muy bien aplicando el muy mal entendido y peor practicado beneficio de la duda.

Voy al baño de tu casa. Descubro, demasiado tarde, que no hay papel ni jabón... ¡Error! Nadie que dé por sentada la instrumentalidad de la higiene moderna y occidental tiene ganado el derecho a ella. Lo sensato es echar una ojeada antes y, sin reparar en la confianza o las cuentas pendientes, pegar el grito de práctica, si el caso lo amerita. Así resguarda uno la integridad del propio juicio, y permite al acusado no autoincriminarse en un descuido. Avisado éste de la vara con la que es medido, sabrá arrugar o agrandarse cuanto le convenga.


Dedicado a una muy buena amiga que, a veces, querría extender la libertad de elegir sus patógenos a todas las horas de su día.

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2 Comments:

Blogger Severian said...

Ja! Pensé inmediatamente en Hugo Varela y su corbata.... Un literato el barbudo.

23/9/08 17:34  
Blogger Peste said...

Y como los hacia calentar a los rosistas recalcitrantes. Usted vio como se ponen ciertas gentes cuando le tocan los trapos.

Por cierto, estuve seis dias en una rama, pero volvi con una consulta a ese post donde me estaba usted aleccionando sobre cosmologia y yo le mentaba a Weinberg (no confundir con /Mareando protones/, donde Mairena y yo le mentabamos la madre a Lederman).

23/9/08 21:20  

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