2008-09-27

Manija (III): Luz fósil

No sé que deuda era ya necesario saldar. El caso es que nos fuimos, sin la libertad de decir a ninguna parte, ni con un plan en el que ampararse.

En retrospectiva, fue una despedida, y más corta que a las que estoy acostumbrado. Me dejó con preguntas abiertas --de las expresables en palabras y de las otras, de las manejables y de las que cierran la glotis de los cobardes alérgicos.

En alguna cuadra o intersección de Retiro quedan dos imágenes fantasmas, colgadas y esperando que el tiempo local vuelva a transcurrir.

Mala suerte: los agujeros negros no funcionan así.

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