2008-09-15

¿Qué hay de nuevo, viejo?*

En las raras épocas en que mi atención se vuelve hacia afuera sin limitarse a los datos de supervivencia a mediano plazo** (ésta es una de ellas), descubro que el esfuerzo que debo desplegar para mantenerme al tanto del estado del mundo es excesivo, o por lo menos lo parece. Éso es lo que me j*de: la magnitud de una tarea que es obligadamente periódica resulta incierta, con lo cual o dejo que se descajeten mis planes inmediatos***, o postergo indefinidamente mi puesta al día.

Es un hecho que leer los diarios (o consumir cualquier otro medio mainstream) es un camino seguro a la ignorancia o al suicidio, si se los toma en serio, o a la furia homicida****, si resuelve uno considerarlos compendios de mentiras convenientes.

Es otro hecho, incómodamente cruzado, que los medios alternativos pueden ser canal de informaciones interesantes, de datos útiles, de la ocasional inspiración; pero si son populares, es inevitable que junten basura***** que debe ser filtrada a un costo. Por eso es que hace años que no toco, por poner dos ejemplos dentro de una de mis áreas de interés, Wired ni Slashdot (que, de todos modos, es posible que ya hayan cruzado hacia alguna forma de respetabilidad burguesa). Otro tanto, y con mas razón, sucede con The Register.

Mi dieta informativa, si tal se puede llamar, se reduce hoy en día a algunas decenas de weblogs (los más, especializados; alguno personal, pero tendencioso), algunas columnas semanales, tres webcomics (e, intermitentemente, un cuarto), una miscelánea indefinible de páginas que, tarde o temprano, sufren actualización, la ocasional consulta a Google News cuando surge algo de lo que todos hablan en el mercado, y nerviosas búsquedas cuando se me escapan referencias al leer cualquier otra cosa.

Ni las suscripciones a boletines o weblogs de corte periodístico, ni las alertas de Google, ni otros múltiples y refinados (?) recursos me han nunca servido: lo que no es volumétricamente insufrible, es demasiado específico, o demasiado poco ******.

El que pueda emitir una sugerencia sobre como emparchar los agujeros que seguramente ha desarrollado mi visión del mundo, hágalo aca al pie: tengo ganas de pelear.


(*)"¿Cómo cuelga?" (o te cuelga) podría acercarse más, pero mantengámonos dentro de un cierto radio de exclusión respecto de lo soez, por ahora.

(**) Tiempo meteorólogico, inflación, criminalidad privada y estatal, abundancias y escaseces, epidemias, guerras, desastres naturales...

(***) Típicamente, mientras los bancos cierran, yo estoy tratando de almorzar.

(****) No estamos en epoca de suicidarnos elegantemente como Rodolfo Walsh: nadie nos vendrá a buscar, salvo una indiferencia ensordecedora.

(*****) Entiéndase que es el juicio parcial de uno que no es pagado por leer y criticar.

(******) Pruebe a refinar y expandir sucesivamente cualquier conjunto de palabras clave que no pertenezan a un campo técnico que domine, o no sea una mera lista de nombres propios: si no abandona, le pago por un curso.

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