2008-04-18

Elefante blanco

El mundo no es un zoológico, aunque lo parezca. Ni un museo. Las cosas están vivas, algunas de esas cosas se clasifican como gente, y sus idas y venidas exceden no solo tu cotidianeidad o tu experiencia, sino tus capacidades y a veces tu percepción. Sí, no te escandalices, el mundo es más que un escenario iluminado por tus escasas luces, las imágenes en tu cerebro no son la finalidad de toda existencia.

Un buen día, ese tornado va a romper tu pantalla. O las abejas van a escapar por las ranuras de ventilación. O se te va a llenar la casa de humo (sulfuroso, no éste tan gentil y vegetal). La fruta se te va a podrir, el vitral estallará en tu cara, alguno aparecerá preguntando por los cuerpos y --más importante aún-- no se contará con vos cuando el avispero este alborotado.


Si esto fuera un weblog ilustrado, aquí pondría un scan de una de esas licencias que expiden los gobiernos autorizándolo a uno a albergar en su casa uno u otro animal; pues esos son permisos para vivir. Pero no tenemos tal suerte, y ya vienen a doparnos y envolvernos en sus redes.

Labels:

0 Comments:

Post a Comment

<< Home