2008-03-23

Qué país generoso (IV): "Stones, sir?"

--¿Aceptan ahí refugiados por el cambio climático?


--Véngase al medio, que si se va muy atrás se va a llenar de vidrio cuando reviente la luneta.

--Y usted cuídese del parabrisas: mire, ya tiene unas líneas.

--Ésas las tenía de antes.

--¿Y ésa?

--Ah, no, es cierto, ésa es nueva.


No por carroñero deja uno la omnivoridad. Se debe balancear la dieta y los riesgos, prevenirse de deficits, reducir la ingesta exclusiva de cualquier presa como prevención ante intoxicaciones, mantener un ojo clínico para las enfermedades contagiosas y, llegado el caso, apretar pero no ahorcar las poblaciones; un cuello de botella hoy es una extinción por causas ridículas mañana.

Heavy hangman,
Or no hangman at all!
Head that rolls
Gathers no moss!

Doce horas más tarde, la calle seguía cortada. El hornero, sin techo, trataba todavía de ajustarse a la nueva situación, lo que es más que cuanto se podía decir de nosotros, los cojuditos nenes de papá del barrio, que alguna vez sostuvimos un serrucho, pero ya crecimos y dejamos atrás esas chiquilladas.

Ninguna de las ramas que había que cortar era más gruesa que un muslo; la mayoría, no más que un brazo.

Y yo, antisocial como soy, e inocente de servicios de emergencia, prefiero recluírme en mi casa de una calle sin tráfico. Pienso en la cuadrilla ad-hoc, en invadirle el taller al carpintero, en la división del trabajo, en los cantitos, los chistes, las cervezas yendo y viniendo, y me felicito de vivir detrás de una puerta de hierro y en el extremo de cincuenta metros de pasillo.

Pienso también en una hoguera, y en que es una hora apropiada, vacía de testigos. Pero hacia el este, se levanta el fuego peor, que amenaza con cargar el aire con cuanta agua pueda tomar de los charcos. No cabe duda de que lo único que podrá interponerse entre la amenaza y una sofocante realidad son más nubes y más lluvia.

Dejo de molestar al hornero, que bastantes problemas tiene con los cables caídos para preocuparse con enemigos presuntos. Será una mañana brillante para la escatología y la blasfemia, si recuerdo los teléfonos --atendidos por sus contestadores-- sin buscarlos en Google.


¿Donde están ahora los extasiados por la nieve?

Barriendo vidrios y --ay-- hojas: nunca van a dejar que fermenten, no tienen olfato para los olores corporales de la Gran Madre, se diría que nacieron burgueses, y que de aburguesamiento terminal morirán.

Y tal vez no.

There's a hole in the world
Like a great black pit
And it's filled with people
Who are filled with shit
And the vermin of the world
Inhabit it

(...)

Because in all of the whole human race (...)
There are two kinds of men and only two.
There's the one staying put
In his proper place
And the one with his foot
In the other one's face

(...)

Because the lives of the wicked should be
(slash)
Made brief.
For the rest of us, death
Will be a relief...

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1 Comments:

Blogger Severian said...

¿Sabe que pasa? Ud. se queja de los piedrazos, pero para mi, que vivo en el punto mas bajo de la ciudad, si viene congelada mejor. Me da tiempo a sacarla antes de que el dique La Plata-Buenos Aires hunda mi humilde choza en un mar de lagrimas (es una metafora, en realidad se tapan las cloacas, y el mar es de otros humores) y tenga que usar el fitito dado vuelta como gondola improvisada para llegar al continente.

Asi que no se me queje, que depende de como se vea el granizo puede ser una bendición.

4/4/08 23:21  

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