2008-01-18

Idioléxico (XI)

imagen
Estafa; la otra adicción congénita de los humanos; mucho menos que mil palabras --si éstas estuvieran bien elegidas--; en la forma llamada "paisaje", vector de infestaciones emocionales; en la forma llamada "p0rnograf1a", sal en las heridas y arena en los ojos.
tango
Forma artística difunta*, que emplea como estilemas muchas de las lacras culturales legadas por la madre patria, entre ellas el machismo, diversas indulgencias inexcusables, y una misantropía cultivada y dirigida al enemigo de turno --uno mismo, si se acabaron los otarios.

(*) La apariencia de vitalidad que pueda tener es puro fakelore.

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2008-01-17

Idioléxico (X): Mejor que esa porquería con la que te solías castigar

I feel a column coming on.

(Warren Ellis, in Transmetropolitan; voiced by his character Spider Jerusalem)

incertidumbre física
Este no es esa clase de weblog, pero ya quisiera. Tenga una migaja, si vino engañado.
incertidumbre vital

Tengo el libro* irreversiblemente prestado, pero el sermón venía más o menos así:

--¿[Qué es] la única cosa que sabés de tu futuro, y del mío?

--Que moriremos.

--Es así, sólo una pregunta puede ser respondida, y ya sabemos la respuesta. Lo único que nos permite vivir es la incertidumbre permanente e intolerable de no saber qué se nos viene encima.

Inútil protestar que esa "única certidumbre" contiene mundos: momento, modo, vector de estado, testigos --y molestísimas interacciones entre todas esas variables.

En la edad de la pavada, uno confunde las incertidumbres reales --las que se esconden dentro de las certezas, hasta que éstas se pudren y revientan-- con las formas simples del azar, y por tanto huye a lo correlacionado, buscando alguna fuente de aleatoriedad: si algo o alguien nos es desconocido, ridículamente atrás le vamos, muchas veces alegando "curiosidad".

Sigue aplicándose la maldición china sobre los tiempos interesantes: poca gente es interesante fuera de su crisis management mode --si lo tienen en absoluto.

incertidumbre cotidiana
Estado transitorio de pavada en el cual uno, si no tiene serias objeciones a hacer algo indiferente, busca una excusa** (un aniversario, por ejemplo). Lleva a la adicción a las mismas; esto forma parte del síndrome de aburguesamiento (en sentido de "desbohemización" antes que el de "desproletarización")
incertidumbre táctica
Problemas para distinguir amigos de enemigos. Se resuelven en simulador, aplicando a los puntos de bifurcación en las acciones propias el principio precautorio (primum non nocere)***; de la diferencia entre la acción ideal y la real se calcula cuánto mal karma ha uno acumulado, y así se construye y ordena una lista negra inversa, de gente que tiene una baja opinión de uno. Se recomienda consultarla cuando la máquina de impedir parece tenerlo a uno entre ceja y ceja, y especialmente si hubo un viraje político en fechas recientes.
incertidumbre narrativa
Estado de ignorancia de un dato argumental pequeño e irrelevante, usado por los escritores mercenarios para disimular que carecen de estilo. Con un ejemplo me haré entender:
Él es un sociópata, obsesivo - compulsivo, no muy inteligente. Ella tiene una invalidez. Trabajan juntos. Ella se lo encama. Él descubre que ni la invalidez de ella es tal, ni sus problemas lo son. Él es transformado.

El esquema es clásico, de hecho es un lugar común contemporáneo****. También es una parte, no la más importante, de una novela de Thomas Harris, y casi la totalidad de un cuento de James Patrick Kelly. Pero cuando los detalles son revelados, la diferencia real está en que si Kelly hubiera escrito cualquier libro de Harris, éstos serían infumables mamotretos de 3000 páginas.

incertidumbre económica
Veo que me puede ser tan difícil ganarle a [los humanos] este juego, como a ellos ganarle a los monos en hacer piruetas. El cuerpo humano no está preparado para la selva, y mi mente puede no estarlo para la selva de las finanzas individualistas*****. Pero ya me las voy a arreglar, así como [los humanos] se las arreglaron para las acrobacias.

(O. Stapledon, en Juan Raro)

Por esa razón (y otras) hay una forma aberrante del arte del modelaje económico, la econofísica, que nace****** de la desesperación del caos, y de la necesidad de acotarlo que yace enterrada en los cimientos de toda empresa científica.


Si es un post descuidado, échenselo a Peter Watts: su novela Blindsight me tiene releyendo a Arthur Clarke, Bruce Sterling, Frank Herbert y Orson Scott Card para separar semejanzas de diferencias, y el ejercicio me está manteniendo inesperadamente lúcido aún sumergido en esta sopa infame.

(*) U. K. Le Guin, Left Hand of Darkness; taoísmo vulgar para esencialistas biológicos que quieren sentirse amplios.

(**) Para excusas, acuda a G. K. Chesterton; en uno de los ensayos de What is Wrong with the World, explica en esos términos el contrato matrimonial.

(***) O la regla áurea, según lo que prescriba su religión.

(****) Por los clásicos no respondo, disculpen mi ignorancia.

(*****) De todos modos, Stapledon fue generoso en no mencionar las macumbas crediticias con que se cubren los problemas de una economía que tiene huecos productivos concretos.

(******) Muere joven y yerma, por insalvables deficiencias metodológicas, pero eso es yerba de otro costal.

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