2007-04-30

Noonosología (IV): De la confusión entre la cuña y el martillo

Mientras tanto, cualquiera que use el cerebro sabe que el socialismo, como sistema mundial y aplicado a conciencia, es una salida. Por lo menos garantizaría que recibiéramos nuestra ración, aún si nos privara de todo lo demás. De hecho, desde un cierto punto de vista, el socialismo es de un sentido común tan llano que me sorprendo a veces de que no se haya establecido ya. El mundo es una balsa que navega por el espacio con recursos que en potencia bastan para todos; la idea de cooperar y mirar por que cada uno cumpla con el trabajo que le corresponde y reciba una parte justa de las provisiones, parece tan patente que se diría que nadie puede dejar de aceptarlo a menos que tenga intereses creados por los que aferrarse al sistema actual.

(George Orwell, en El camino de Wigan Pier, 1932 [Los subrayados son míos]).

He ahí el problema de muchos socialistas en su trato con los fenomenos ideológicos (lo que en esta generación se ha dado en llamar memética); tienen problemas para reconocer la fuerza de la idea de que todo lo que excede de la supervivencia vegetativa, si desapareciera, haría que la vida no mereciera ser vivida. Esta idea está apoyada por otras, según las que descender del nivel de los "logros"* actuales, cualesquiera que sean estos, es peor que la muerte, y que redistribuir el trabajo de acuerdo a las necesidades reales** de la sociedad significaría desmantelar totalmente las artes, las ciencias, la tecnología, el mercado (que, recuerden, es creativo tanto en la oferta como en la demanda, y aún cuando destruye) y la capacidad de defendernos de nuestros enemigos internos y externos.

Si no hay privilegios, iría esta linea de razonamiento, no hay cultura ni civilización posibles, retrogradamos a la barbarie, al primer problema complicado nos extinguimos, y de todos modos nos vamos a morir de depresión.

De aquí viene esta frase que solía usar --a mi juicio, para nunca ser entendida; pero también hay disculpa en que no elegía a mis interlocutores con mucho tino-- de que el capitalismo es un estado mental. Añadiría hoy, para que no lluevan risotadas de los iniciados, que lo es aparte de tener una realidad objetiva, una estructura, y hartas variables mensurables.

No machacaré con que hay que leer a Orwell, ya que puedo estar actuando movido por una conducta obsesivo-compulsiva; estoy releyéndolo sin prisa y sin pausa para, digamos, inspirarme en la edición de unos cuantos posts que no parecen superar la fase de borradores verborrágicos y deshilachados. Pero no hace ningún mal ampliar las lecturas, aunque uno tenga objetivos claros y obligadas anteojeras, aunque la ampliación del campo tenga que incluir el erudito manual de Kolakowski*** (que, entre dardo y dardo, tiene destellos de análisis que harian callar a más de un bolacero, si estos reconocieran un jaque cuando lo ven).


Como otras veces, ese último link implica un palo a los que son discutidos en la página referida, no al que los despedaza.

(*) Modas y pajas, diría, pero puede ser sólo mi antipostmodernismo que exagera.

(**) En palabras como ésta es donde el discurso pierde toda objetividad, dependiendo a quién o qué responda uno. Orwell también sabía de esto.

(***) Si no lee inglés, sepa que la blogósfera provee.

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11 Comments:

Blogger Jack Celliers said...

Me gustó mucho. El marxismo es una especie de sentido común, decía no me acuerdo quién.

El capitalismo es un estado mental, sí. La realidad material moldea la conciencia.

Cómo le va compañero?

8/5/07 10:37  
Blogger Peste said...

Ya que me da pie, lo digo: hay que leer más a Orwell. Son las barreras que se pone la gente para ir a buscar las ideas donde estén lo que más me jode. Usted lo sabe mejor que yo: rara vez logra que sus comentaristas lo sigan.

¿Irme? Me va y me viene... la idea de quemar todo. El "material", las "inspiraciones", los borradores y todo eso, son un clavo.

> la realidad material...

Me preocupa el otro arco del círculo vicioso. ¿Se nota?

Y, ¿que pasó al fin con su mentada visita a estas pampas inhóspitas?

8/5/07 21:03  
Blogger Jack Celliers said...

Estuve ahí camarada. Y ya me volví. Me hubiera gustado compartir un vinardo con Ud. pero como lo vi medio huraño no insistí.

Molestar me gusta muchísimo o nada. Puedo espetar comentarios totalmente fuera de lugar y sin el menor respeto por la etiqueta, o puedo ejercer un tacto londinense. Lo que más me horroriza es causar ligeras incomodidades.

11/5/07 11:24  
Blogger dolmancé said...

[...] human communities are threatened not only by stagnation but also by degradation when they are so organized that there is no longer room for individual initiative and inventiveness. The collective suicide of mankind is conceivable, but a permanent human ant-heap is not, for the simple reason that we are not ants.

Yo diría que ese temor -muy Orwelliana- de que la planificación pública aplaste la libertad individual era un temor fundado, real, consciente en el "corto siglo XX" que va desde la primera guerra mundial hasa la caída de la URSS. Pero hoy, querido Peste, vamos exactamente a contramano: Hoy lo privado invade (determina, regula, domina) lo público. El control público está en retirada. Si hasta las plazas están cercadas y cuidadas por Fundación Fortabat. Los problemas generados socialmente no se articulan en causas comunes; apenas alcanzan a formarse demandas estériles. ¿Qué necesidad de andar controlando a las mayorías? Todo recae sobre los individuos y sus "libertades" individuales. El "gran hermano" ya no es el panóptico de Foucalut. Hoy el gran hermano es el individuo que goza de la absoluta libertad que le concede su control remoto. En la mira hay tan solo unos pocos.

Atutelé.

23/5/07 12:06  
Blogger Peste said...

Dolmance: Vea, le tengo que agradecer por haberme hecho notar la falta de una llamada pero, por que se va por las ramas?

No solo Kolakowski esta prendido al post con, a lo sumo, un alfiler, sino que ese concepto que cita no tiene gran cosa que ver con el cuco que intento mostrar en el post.

Permitame que disienta: hoy en dia el problema es una forma de colectivizacion a traves del _spam_ (el legal, o sea el 99% del "contenido" de los medios masivos). La basura teledirigida y automatizada de la red es una mera parodia de la sociedad en general, que tiende a asemejarse a un circo de automatas, por desgracia carentes de la gracia de los de Hajime Sorayama.

Y aflojeme con el "querido", que con ese pseudonimo que usa la gente va a pensar mal.

P.S.: "en la mira"? No sera del _otro lado_ de la mira?

23/5/07 15:28  
Blogger Peste said...

Jack: Mi postura en ese deshilachado intercambio no era mas que un cierto escepticismo. Usted sabe que yo tengo un prejuicio a favor del texto, y en contra del hablar mas rapido de lo que se piensa, moda que me repugna mas que la de los piercings.

23/5/07 15:54  
Blogger dolmancé said...

Con todo respeto, colega bloguero, le retruco: la colectivización de la que usté habla no remite a nada que pueda considerarse público. El huracán mainstream no es verdaderamente compartido ni articulado públicamente. Es solo un padecimiento social generalizado. Es un estar solos en compañía, "saltemos juntos del barranco". Ser compañeros en el mero acto de consumo, "Juntos consumimos más y mejor". Repetir lobotomizadamente las mismas piruetas retóricas.

"Comunidad" es hoy vivir en un barrio privado y mandar a los nenes al colegio del barrio privado, y participar del torneo de tenis del barrio privado. ¿Comunidad o antropofagia? Hay un elegir mamar todos de la misma teta que disipa las pesadillas Orwellianas, asimismo las Huxleyanas y hasta las Focaultianas. Todo espolvoreado con una ideología muy fuerte: la de la negación de las ideologías, la de la individualización. En el panorama actual todo lo verdaderamente colectivo es contranatura: es el no-lugar. Es lo que en CNN (neoliberalismo hardcore) llamarían economías-de-no-mercado. Esas son las pocas colectivizaciones vigentes. Puras subversiones. Apenas hay nombres para lo existe (persiste, subsiste) ahí donde las bombas preventivas y las economías-de-si-mercado no llegaron (aún). El resto del mundo está exitosamente privatizado, lo que dista cualitativamente de lo profetizado por Orwell y Huxley.

En cuanto a su posdata: no; en la mira hay unos pocos: sombras de fantoches proyectadas sobre las paredes de una caverna, que se pasean ufanas ante la mirada babeante de todos nosotros.

Y no se avergüence de mi estima.

23/5/07 16:42  
Blogger dolmancé said...

Para puntualizar: la basura teledirigida y automatizada no alude a ninguna forma de planificación social. Tomemos el caso de la promiscua "opinión pública". Cuando en los medios masivos se refieren a la opinión pública están hablando de lo que los medios mismos pretenden vender. Si un chico se muere desnutrido en Tucumán los medios competirán por la noticia. Todos tratarán al asunto como gurúes de marketing diseñando un producto: lo ponemos Santo, música tenebrosa de fondo... luz cámara acción. Luego el packaging y la publicidad. Un producto que, por supuesto, está destinado a la venta. Entonces opinión pública es el nombre de ese producto y todo lo demás es MARCA XXX. ¿Pesadillas? ¿Infelicidad? ¿Incertidumbre? ¿Mal aliento? AMIGO! Usted debe estar usando MARCA XXX. El problema es que esta opinión pública no es una iniciativa pública sino privada. En el mundo que imaginaban Orwell & cía todos estábamos anclados y si subía la marea nos íbamos a ahogar. Ahora el problema es distinto: Nos desanclamos, aprendimos a nadar. Pero no sabemos hacia dónde.

Y todo lo que se diga sobre el verdadero dolmancé es pura mojigatería.

23/5/07 17:48  
Blogger Peste said...

No me esta siguiendo, veo. Se puede socializar y colectivizar segun un modelo "a lo Caligula", como si dijeramos, lo cual no es una paradoja. Hal Draper, por ejemplo, habia catalogado seis variantes de "socialismo desde arriba". No se fije en detalles cosmeticos, siga el mango, marquelo con un radioisotopo si le hace falta.

> pura mojigateria

Salvo lo que diga usted, claro.

23/5/07 19:30  
Blogger dolmancé said...

Me perdí.


Sobre dolmancé, el posta, el de Sade... el personaje está tan bien construido que cualquier definición, por exagerada que sea, será moralista.

23/5/07 22:24  
Blogger Peste said...

Ah, muy bien, ahora sabe que se siente... esto... digo... jeje, no me haga caso, no soy yo cuando tengo fiebre.

Vamos a agarrarle otra pata al monstruo con el que esta luchando, a ver si evitamos un horrible desenlace.

La opinion publica del mito no existe, en la medida en que esta infectada de falsedades y estupideces (quiere mejores anclas que esas? o mejores latigos o zanahorias, segun el caso?) y no tiene mecanismos para librarse de ellas --alguna forma de debate informado y racional, por ejemplo. (Ortega y Gasset tendria algo que decir sobre esto, o lo dijo y no me viene a la mente.)

En esas condiciones, que las manos que empu#an el mango de la sarten sean muchas y corporativas, o una y estatal, no hace mucha mas diferencia que la que hay entre desangrarse por un buen tajo o por cien menores.

Y Dolmance era un tipo que sabia vivir la vida, no como los pobres infelices que nos hemos vuelto.

23/5/07 23:26  

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