2006-03-19

Como quien dice un relámpago, ¿vio?

(Post de naturaleza didáctica, auxiliar a una futura serie, que quizá se titule Arruine su vida por treinta guitas)

No seré yo quien diga que el ciclo de vida normal de ningún objeto tecnológico tiende a ser largo, pero creedme que para los que lo ven desde corta distancia (¿desde adentro?) puede eternizarse. Quizá ahí radica la necesidad psicológica de dividirlo en etapas, y la popularidad de conceptos como definitivo o final y beta.

Dice el folklore que, aparte de la versión 1.0 comercial --habitual caja de sorpresas---, se pueden distinguir dos clases de versiones previas a la considerada vendible: la alfa (y sus hermanas menos desarrolladas, las pre-alfas), aptas solamente para quienes tienen el teléfono de los programadores a cargo (y lo discan a través de una centralita), y la beta, que ocasionalmente llega al público general, pero nunca separada de una abarcativa renuncia de responsabilidades.

Esa, al menos, es la práctica de las grandes empresas. Los amateurs tienen una diferencia visible respecto de éstas: cuando se atreven a pasar de 0.9 y pico a 1.0 honestamente ya no saben qué más hacer, salvo dejar que el proyecto caiga suavemente como una línea más en el correspondiente curriculum vitae.

De acuerdo a la mayor flexibilidad de los muchachos, reconoce Sourceforge seis estadios:

  1. En planificación
  2. Pre-alfa
  3. Alfa
  4. Beta
  5. Estable / apto para producción
  6. Maduro

Omitiendo comentarios sobre la real significación del último estadio, sólo me queda agregar que nosotros, los inseguros, nos movemos perpetuamente en las neblinas de la fase alfa, y alguna vez llegamos a llamar a alguno de nuestros esfuerzos una beta. El éxito, que es una cualidad de los otros, está en no tener que pedir disculpas por ser tan desprolijos. Ars longa, vita brevis: doblemente cierto cuando uno la acorta artificialmente no dándose el tiempo que las cosas toman en la vida real, de la que los de afuera son proverbialmente inocentes.


No debiera mezclar el Werther con Greg Egan y con ese guiso reemplazar las comidas que me salteo. Bah, el daño está hecho.

Labels:

0 Comments:

Post a Comment

<< Home