2006-02-21

Lebensraum

No hace un mes que me mudé, y ya tengo una crisis de espacio. Tengo demasiadas cosas para mi nivel socioeconómico, lo sé, cómo no saberlo, si soy ciruja vocacional. Pero esto es ridículo: apenas acabo de desalojar la impresora del estrecho escritorio, rehabilitándolo para la coexistencia de la computadora y algun portador celulósico de informacion... y tengo que emplear el vital rincón en un turboventilador Yelmo de los setentas.

Aborrezco el cielorraso de yeso, que hace tanto más difícil colgar el monstruoso aparato. No hay caso. Voy a tener que afanarme la estantería metálica del galpón de casa de mi vieja. Alabadas sean*.

Eso sí, es bienvenido el cambio de ángulo azimutal del cielo. Si estuviera de ánimo para festejos, hubiera posteado esta carta estelar parcial con bombos y platillos, pero después de todo, nunca estoy de ánimo, ni para eso ni para vacaciones.


(*) No las viejas, sino las estanterías de cuatro rieles.

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