2005-12-15

Una larga despedida (XXII): Algunos sólo miran los dibujitos

Pues hay tres clases de cerebros: el primero discierne por sí; el segundo entiende lo que los otros disciernen, y el tercero no discierne ni entiende lo que los otros disciernen.    (Maquiavelo)

Parafraseando lo que seguía, la primera clase me es inalcanzable, la última no es mi especialidad, y a la del medio pertenezco. Permítanme que sea vuestro insoportable guía turístico, y que les muestre cuales son los íntimos engranajes de la vida interior de un mediocre.

En la más chantapufi tradición freudiana conjeturo, en base a datos introspectivos, que las mentes enseñables se distinguen por los símbolos, en forma de imágenes, que fluyen en demasía de los centros funcionales que las manufacturan, desbordan los canales de comunicación, e inundan los primeros niveles* de la consciencia.

Una consciencia hecha resbalosa por tanta fluidez gráfica, es sabido, transita con facilidad del deslumbramiento de las acrobacias, a la preocupación de los deslizamientos, a la inexorable pérdida de control de las bolas de nieve que, en sus rodadas, ganan masas peligrosas, y al fin, a la fatalidad de las avalanchas que arrasan con poblados y bosques en segundos.

Es posible que, a semejanza de lo ocurrido con la microbiología, el desarrollo de instrumentos que permitan evidenciar esta impostura de los dibujitos, digamos, en situaciones o tareas que requieran de juicio crítico, sea instrumental en la construcción de una nosología del pensamiento.

Hasta que esta lectura de mentes técnica aspire a ser la microscopía del siglo XXI, por desgracia, deberemos aproximarnos a ideologías y mitologías con la caradurez especulativa de los teólogos que postulaban un nuevo demonio para cada conducta cuestionable de sus víctimas.


(*) Hipótesis de yapa: una mayor afluencia gráfica probablemente facilite la práctica de las artes llamadas plásticas, y un anegamiento mayor cause visiones y alucinaciones. En estos casos, es de esperar que el funcionamiento de la maquinaria del lenguaje sea tanto menos fluído y cierto cuanto los recursos de la consciencia estén comprometidos por contenidos icónicos.

Labels:

0 Comments:

Post a Comment

<< Home