2005-11-11

Una larga despedida (XI): Enamorados de la vida

Habiendo vuelto, como de un naufragio, de una borrachera monumental, la recriminé, un poco en broma, por no haberme ayudado a devolver cuando lo necesitaba.

Me falta el aire. Y qué son eso... ¿palpitaciones?
Vidrios, no había vidrios, qué suerte tuve. Porque rompí una botella.
Los dedos metidos en la tierra, entre el pasto, los recordaré mientras viva.

--¿Y?

--Te las estabas arreglando tan bien, que no quise interferir.

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