Una larga despedida (I)
(Post compuesto bajo la maldición de los anestesiólogos yanquis.)
--Eh, don Peste, se lo ve mustio.
--Mustio? Cáido tal vez, pero tengo buen color. Verde como una lechuga.
--Verde como manzana pasada, querrá decir. No me confunda la bilirrubina con clorofila.
--Habrá reventado, al fin. Tanto va el cántaro a la juente...
--A cafeinazos nadie perdió el hígado, don Peste. Usté le sigue poniendo caña al mate?
--Día sí, día no.
--Ahi'sta el güebo y no lo pise.
--Las malas costumbres son de la patrona.
--Y la mala salú que le han de dar.
--Ahá.
(Una pausa como un suspiro)
--Se me ha quedao silencioso.
--A'sté no le puedo mentir.
--La patrona.
--Eso e', nomás.
--Se le ha 'pestao.
--Le ha güelto el cáncer.
--Amalaya!
--Y mal hay, don Aquiles. Mal hay.
(Continuará.)
Labels: despedido

0 Comments:
Post a Comment
<< Home